Hoy fué mi cumpleaños No. 37, vaya ya casi 40! Todavía recuerdo cuando andaba tocando la barrera de los 30’s, como cuando me casé hace casi 10 años, tenía 27 años… lo curioso es que en mi mente sigo siendo el mismo, pero obviamente mi cuerpo ya no lo es. Este año me salieron mas canas que años anteriores, que me recuerdan que el tiempo va pasando poco a poco. Pareciera que las canas nos las dió Dios para irnos haciendo a la idea poco a poco, de que algún día llegaremos a viejos… o que nos vamos haciendo mas sabios, como decía mi prima Mónica en Facebook.
Un dato curioso de mi cumpleaños, es que nací el mismo día que mi bisabuelo, que por cierto se llamaba Candelario, así que si hubiera nacido en otra época, muy probablemente me hubieran puesto por nombre Candelario, ¡que bueno que no fue así!
Se puede decir que estoy a mitad de la vida, tomando en cuenta la esperanza promedio de vida para un mexicano promedio de 75 años, segun el Banco Mundial, y claro mas importante que cualquier cosa, que Dios me preste vida y salud para pretender querer llegar o sobrepasar esta edad. Esto tambíen quiere decir, que en mi ya no aplica una de las excusas mas comunes de cuando uno está mas chavo que es “algún día, cuando sea grande”. Resulta que ese “algún día” ya llegó desde hace un buen rato, así que o me pongo las pilas para echarle ganas y alcanzar metas o me voy buscando otra excusa mejor para aplazar proyectos de vida. De niño quería ser astronauta y científico… y por azares del destino terminé siendo Contador Público, que mas que un Contador Público puro soy mas bien un analista financiero con alma de Geek … me gustan y me apasionan mas los blogs y el Internet, que los impuestos y las cuestiones contables.
Aunque todavía está latente la posiblidad de llegar al espacio, por lo menos, llegar a ver la curvatura de La Tierra. Richard Branson, el CEO del Grupo Virgin, está a punto de lanzar un programa espacial civil con fines comerciales, por medio de su compañia “Virgin Galactic”, al día de hoy, el vuelo cuesta US$200,000 dólares, pero se espera que en algunos años el precio pueda bajar a niveles mas alcanzables, como sucede con las novedades tecnológicas, así que todavía hay oportunidad, despues de todo, como dicen, la esperanza muere al último, y se vale soñar
Hoy fue un buen día, estuve trabajando desde mi casa y aunque tuve mucho trabajo, me la pasé muy contento en compañía de mis “viejas”, que me regalaron un pastel con un número “37” que casi abarcaba todo el pastel, aunque seguramente no tanto como si hubieran puesto 37 velitas en el. Estoy agradecido con Dios, por haberme dejado llegar con vida, salud y trabajo un año mas, vamos a ver que tal me va en este año