Como lo he hecho desde hace tres años, siempre he escrito un blog post en mi blog personal el día de mi boda. Solo coservo los posts de 2008 y 2010, ya que perdí el post que escribí en 2009, entre otros muchos blog posts, después de que me hackearon mi blog
pero ya aprendí la lección y ahora todos mis blog posts están respaldados, así que es poco probable que vuelva a suceder (eso espero).
En fin, pues este aniversario, lo pasaremos tranquilo y no iremos a celebrar sino hasta el fin de semana en Ocotlán, he escuchado que hay un Restaurante nuevo a un lado de la Laguna de Chapala sobre la carretera a Jamay, que se llama “El Palmar” que dicen que la comida está muy buena, pues iremos a ver que tal.
Sino fuera por los hijos, los aniversarios de boda y los cumpleaños pasarían casi desapercibidos, pero tal vez no haya mejor marcador del tiempo que ver crecer a los hijos, es impresionante ver como van cambiando. Hace poco fuimos a los XV años de la hija de uno de mis amigos y ex-compañeros de Solectron y que impresión me llevé al ver a su hija tan grande, si yo la conocí mas o menos de la edad de mi hija la mas grande, otros 9 años mas si Dios me permite vivirlos, y voy a estar casi en la misma situación :S
Mi matrimonio ha sido el proyecto de vida mas importante, un proyecto que no se acaba de construir, y que como tal, no hay prisa de terminarlo, un proyecto que se construye con la monotonía de todos los días, pero que dentro de esa monotonía hay cosas que nos van haciendo crecer poco a poco, y que al pasar varios años y volteamos atrás, vemos como hemos ido creciendo a lo largo del tiempo. Y por monotonía no me refiero a que sea aburrido, es interesante ver que todos los días hacemos practicamente las mismas cosas con casi la misma gente, pero al mismo tiempo, cada día es diferente.
La vida de un buen matrimonio a veces contrasta con la prisa con la que se vive en otros ambitos de la vida, el empresario tiene prisa por ganar mucho dinero en el menor tiempo posible, el empleado tiene prisa de subir la mayor cantidad de puestos en el menor tiempo posible, el estudiante tiene prisa de terminar su carrera para comenzar a trabajar y ganar dinero pronto, en fin casi todo en esta vida de hoy en día se vive con prisa. Pero si vemos, la gente de antes vivía sin prisa, sin tanto estrés y mas feliz. Como la gente del campo, que aprendía a vivir con el tiempo marcado por las estaciones del año, que como cada año, siempre son las mismas, siempre tan monótonas, pero al mismo tiempo, la gente del campo vive mas feliz. Y como un niño vive su vida, sin pasado y sin tener idea de un futuro muy claro, por lo que solo le queda el presente y por lo tanto el niño es feliz.
Tal vez la clave de tener un buen matrimonio como el que he tenido, es ese enfoque de vivir solo un día a la vez, sin prisa de vivir muchos días en un solo, y no tendría que ser de otro modo en un proyecto casi atemporal, que no tiene fin, un proyecto que se construye todos los días.
